miércoles, 27 de diciembre de 2006

Gusanos

De repente los más recalcitrantes anticubanos del país se han convertido en los más fervientes defensores de los caribeños, cuando el disidente refugiado Amauri Samartino fue detenido y procesado con la intención de ser deportado a Guantánamo, de donde salió hace unos años atrás. Los patéticos partidarios de Podemos, los energúmenos del Comité Cívico de Santa Cruz y en general toda la pléyade de reaccionarios, neoburguesitos, clasemediáticos, señoras gordas de Calacoto y Equipetrol, han salido a defender a este sátrapa cubano, al que le dimos asilo el 2001, y quien se dedicó a realizar actividades políticas como el apoyo público a las autonomías, la agresión a policías en marchas políticas y la realización de comentarios públicos en contra del Gobierno cubano. Si el tipo no merecía ser expulsado, denme un cocacho. La clase media racista de este país me da cada día más asco. Dos tercios de asco.

1 comentario:

Rafu dijo...

Irónico verdad, personalmente estoy de acuerdo con que habló en contra del gobierno, no nos vengamos a hacer los inocentes ahora. "Yo iba a hablar de cuba porque queria contar mis experiencias"... jajaja. Aunque claro, todos los ciudadanos tenemos libertad de opinión, tampoco lo olvides.

Un saludo che.